|

Conclusiones Jornadas de la Mujer
El autoempleo a través de empresas de economía social puede ser una solución al desempleo de las mujeres desde sus pilares: cooperación, autonomía de gestión, procesos de decisión democráticos y primacía de la persona y del trabajo sobre el capital;º flexibilidad de sus estructuras y capacidad de adaptación a las nuevas circunstancias laborales. Todo ello, buscando apoyo desde la admón. local; con la implicación de las agentes sociales y de la propia mujer; eliminando obstáculos familiares, sociales, institucionales, financieros, sociales...
Es posible la comercialización y la participación del ayuntamiento para el desarrollo económico.
Es posible un desarrollo integral y no solo económico contando con la participación.
Es posible compatibilizar el desarrollo rural; es posible un planteamiento humanista de la economía a través de las cooperativas.
El desarrollo local, no es sólo favorecer el empleo, sino dar vida social como actividad, centrada en el beneficio personal y en la participación.
Tendremos que establecer líneas de cooperación muchísimo más amplias para que las experiencias trasciendan del ámbito local. Favoreciendo entornos sensibles: organismos públicos, INEM, Diputaciones Ayuntamientos que den valor y estimen como importante el valor del cooperativismo a fin de crear un tejido dinámico comprometido con su propio entorno, marcando procesos realistas en una sociedad muy abierta y de acercamiento de largas distancias.
La incorporación de la mujer al mercado de trabajo es uno de los problemas más preocupantes de Castilla y León:
- Mayor desempleo femenino, triplica al masculino.
- Segregación del mercado de trabajo con sectores muy masculinizados.
- Poca presencia en puestos de responsabilidad para la mujer.
- Temporalidad de los contratos laborales.
- Economía sumergida.
- Difícil acceso a la información.
Esta situación se agrava en el medio rural, buscándose soluciones dentro del desarrollo local para evitar el despoblamiento como consecuencia de la emigración de la mujer y del enorme envejecimiento de nuestros pueblos. Una de las alternativas que se plantean de forma generalizada es el autoempleo y el cooperativismo.
Existe una apuesta por parte de la admón. regional: por las Políticas de Igualdad que lleven a la dinamización del empleo local a través de la creación de líneas de ayuda tanto para la incorporación de la mujer al mercado de trabajo como para la creación de nuevas cooperativas.
Necesidad de acreditar y valorar la labor que realizan las cooperativas en el ámbito del desarrollo local y el empleo, desde la puesta en práctica de sus principios y valores (democracia, equidad, solidaridad, gestión en equipo, flexibilidad, polivalencia...) y como una auténtica estrategia de obtención de rentabilidad económica y social.
El nuevo modelo de gestión empresarial aboga por un perfil de trabajador que coincide plenamente con los valores conocidos como femeninos que entroncan a su vez con los principios cooperativistas, citados con anterioridad.
Un objetivo a conseguir todavía, de importancia capital para la incorporación de la mujer al mercado de trabajo, es la necesidad de conciliar la vida laboral y familiar. Seguir conquistando el ámbito público por la mujer, dejando conquistar al hombre en el ámbito de lo privado con afán de compartir.
Por tanto contando con esta realidad, es labor de todos adquirir compromisos unánimes de trabajo, en la consecución de un objetivo común para sensibilizar y favorecer el cambio de mentalidades de los políticos, empresarios, agentes sociales, sociedad en general y nosotros mismos. Ello puede ser el inicio de un proceso de apertura de nuevas perspectivas y reforzamiento de las experiencias ya existentes.
|