Organizaciones cooperativas

 

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Desde 1998 se viene impulsando y fomentando el apoyo a la pequeña y mediana empresa (PYME)

Se han producido varios cambios legislativos para conseguier la igualdad real de las mujeres pero han resultado insuficientes

En los últimos años en torno al 25% de nuevas empresas han sido creadas por mujeres

Tienen que recurrir al autoempleo, no por convicción en la mayoría de los casos, sino por necesidad

SUBVENCIONES A LA CREACIÓN DE EMPLEO FEMENINO

Asociación de Mujeres Empresariales de Cooperativas (AMECOOP)

¿Hemos Avanzado o Retrocedido?

1. Introducción

España, en el contexto definido por la estrategia europea para el empleo diseñada en la Unión Europea, viene desarrollando una política activa de empleo coordinada e integrada a través de la elaboración de los Planes Nacionales de Acción para el Empleo (PNAE). Una prioridad absoluta de la estrategia para el empleo y para España es el aumento del empleo y de la participación en el mercado de trabajo, ya que el insuficiente volumen de empleo es uno de los problemas clave del mercado laboral en nuestro país. Con el objetivo de maximizar la creación de empleo estable y de calidad, a partir de 1997 se ha reformado en profundidad la normativa que venía rigiendo el mercado de trabajo en el territorio, además de la reforma de los mercados de bienes, servicios y capitales (Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales).

Durante los últimos años se haciendo mayor énfasis sobre las variables que afectan al crecimiento potencial de la economía, tales como la inversión privada, la inversión pública en infraestructuras y nuevas tecnologías y la inversión en capital humano. Con este panorama, desde 1998 se viene impulsando y fomentando el apoyo a la pequeña y mediana empresa (PYME) a través de varias medidas de ámbito fiscal, laboral y financiero, dada la gran capacidad de generar empleo que tiene este tipo de empresas de España (el 99% de las empresas en nuestro país tienen menos de 50 trabajadores).

Respecto a las oportunidades ofrecidas a las mujeres, se observa que la mujer sigue presentando dificultades para acceder al empleo, para promocionar profesionalmente, para compatibilizar la vida familiar y laboral, así como recibe retribuciones inferiores. Ante esta situación, el PNAE de 1999 incorporó como un principio horizontal la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, de forma que este principio esté presente en todas las políticas y actuaciones que integren los sucesivos PNAE, lo cual supone reforzar los esfuerzos y los recursos en esta materia por parte de España, así como de los Estados miembros de la Unión Europea.

De acuerdo con esta línea, se ha producido varios cambios legislativos cuyo objetivo ha sido luchar contra manifestaciones de discriminación directa (diferencias salariales) y lograr la igualdad real de las mujeres en diferentes ámbitos de la sociedad (bonificaciones de cuotas de la Seguridad Social por la contratación indefinida de mujeres con dificultades de inserción, desempleadas mayores de 45 años; fomento de la contratación de mujeres en profesiones en las que se encuentran infrarrepresentadas; y regulación del empleo selectivo de personas trabajadoras con discapacidad), sin embargo, han resultado insuficientes estas medidas.

 

2. El Plan Nacional de Acción para el Empleo del 2005

En el PNAE 2005 el Gobierno manifiesta estar de acuerdo en el objetivo de crear más y mejores empleos, para ello los incentivos que se aplican van dirigidos al fomento de empleo estable y de calidad, mientras que las medidas que desarrolla la política de formación de parados y desocupados busca una mayor empleabilidad, teniendo presente las dos siguientes premisas:
a) el 6% de las acciones deben dirigirse a mujeres
b) las mujeres serán objetivo prioritario en todos los programas públicos de fomento del empleo.

Las prioridades que marca el presente Plan en el 2005 son:
- Reducción de las distancias existentes en la situación laboral de las mujeres en relación a los varones - Impulso de la estabilidad en el empleo y la potenciación de los servicios públicos de empleo para que actúen con eficacia.
- Simplificación de los trámites necesarios para la creación de empresas y su desenvolvimiento. De acuerdo con esas directrices aparecen las siguientes actuaciones, con algunas novedades, aunque no de gran impacto:
- Fomento del autoempleo empresarial favoreciendo el acceso a la financiación mediante la reducción de costes financieros. Asimismo, se facilitará la capitalización de las prestaciones por desempleo.
- Concesión de subvenciones para el fomento de la creación de empleo en la economía social, lo que posibilitará la puesta en práctica de actuaciones de apoyo a favor de los colectivos más desfavorecidos en el ámbito laboral.
- Quienes deseen crear una cooperativa o sociedad laboral podrán capitalizar las prestaciones por desempleo.
- Nueva deducción a las empresas, en el Impuesto de Sociedades, por lo que los gastos destinados a guarderías para los hijos/as de sus empleados/as y mejora del tratamiento fiscal como renta en especie para el trabajador.
- Dentro de la lucha contra el trabajo no declarado, se pueden considerar los incentivos a la contratación entre los grupos desfavorecidos: mujeres, jóvenes y mayores de 45 años.

 

3. Panorama nacional en relación con el apoyo a la creación del empleo femenino

Es de destacar que la política de apoyo a las PYME que el Gobierno lleva a cabo a través de la Secretaría de Estado de Economía, Energía y PYME y, en concreto, desde la Dirección General de Política de la PYME, otorga gran importancia al colectivo de las mujeres empresarias, dado que en los últimos años en torno al 25% de las nuevas empresas han sido creadas por mujeres.

Éste último organismo aborda su política de apoyo a la mujer, en estrecha colaboración con el Instituto de la Mujer, con los objetivos de obtener una mayor participación del empresariado femenino en la vida económica y lograr que estas empresas se posicionen de forma sólida y competitiva en el mercado. Al amparo del Plan de Consolidación y Competitividad de la PYME, se han ido aprobando proyectos, de carácter suprarregional, destinados íntegramente a mujeres empresarias como:
- Plan de mejora de la gestión de la atención al cliente de OMEGA.
- Programa de Apoyo a Mujeres Empresarias, a cargo de la Fundación INCYDE.
- Proyecto PRINTMP, a cargo de FEMENP. El apoyo a la financiación se ha planteado a través de la Línea ICO-PYME de concesión de créditos a largo plazo en inversiones productivas desde el año 2000 y en el Programa de Microcréditos para proyectos empresariales de mujeres en condiciones ventajosas y sin necesidad de avales, en colaboración con FIDEM, la Caixa y el Instituto de la Mujer.

Fue en el marco del III Plan de Igualdad de Oportunidades entre mujeres y hombres (1997-2000) cuando el Instituto de la Mujer decide firmemente desarrollar diferentes programas destinados a impulsar, promocionar y apoyar la iniciativa empresarial de las mujeres como vía de inserción en el mercado de trabajo a través del autoempleo. Sin embargo, desde 1995 el Instituto de la Mujer, en colaboración con el Consejo Superior de Cámaras de Comercio, Industria y Navegación y diferentes Cámaras de Comercio, ya comenzó a desarrollar Proyectos como "De emprendedora a empresaria" y Programas de Asistencia Técnica a Mujeres Empresarias con el objetivo de impulsar la actividad empresarial de las mujeres. Asimismo, y en colaboración con 10 Comunidades Autónomas y la Federación Nacional de la Mujer Rural, se está llevando a cabo el proyecto Red GEA. Se trata de iniciativas empresariales de mujeres en el medio rural, consistente en una red de servicios para la creación y gestión de empresas en el medio rural.

Desde 1996, el Instituto de la Mujer concede subvenciones económicas a ONGs de Mujeres Empresarias, con cargo de IRPF, y anualmente convoca un programa de ayudas al empleo denominado "Emprender en femenino", cuyo objetivo es fomentar la inserción laboral por cuenta propia de las mujeres en sectores en los que la mujer está subrrepresentada o que sean nuevos yacimientos de empleo.

4. Diferencias entre Comunidades Autónomas


"Las economías locales y nacionales se han abierto y cada ciudad, por acción o por omisión, es cada vez más interdependientes del resto. Sin embargo, se carece, en general, de planes para orientar el desarrollo de las ciudades y regiones. Los planes estratégicos municipales carecen de operatividad, siendo además de mera promoción de la competitividad sin enmarcarse en criterios de desarrollo sostenible" (Comité Hábitat Español, boletín 17).

Con esta realidad, y de igual manera, parece que se aprueban programas, subvenciones o ayudas a la creación de empleo femenino entre las diferentes Comunidades Autónomas. Prueba de ello son las diferencias autonómicas, tanto en número como en colectivos a los que se dirigen, que se concluyen del siguiente listado:

· Principado de Asturias:
- Línea de financiación específica de microcréditos para mujeres (desde el 2003). · Gobierno de Cantabria:
- Ayudas para la contratación de trabajadores: empleo de la mujer en ocupaciones en las que tenga menor índice de empleo femenino (desde el 2001).
- Ayudas para fomento de la mujer en el mercado de trabajo: conciliación de la vida laboral y familiar (desde 2001).
· Junta de Castilla y León:
- Programa de fomento de autoempleo en nuevos yacimientos de empleo y del autoempleo femenino (desde 2000).
- Inserción sociolaboral de mujeres víctimas de malos tratos y/o abandono familiar (desde 2001).
· Junta de Comunidades de Castilla La Mancha:
- Ayudas a la contratación de mujeres titulares del cheque - empleo (desde 2001).
· Gobiernos de la Rioja:
- Ayudas a la promoción del autoempleo: igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres (desde 2003).
· Gobierno de Navarra:
- Ayudas para favorecer la inserción laboral de mujeres y la conciliación de la vida laboral y familiar (desde 2001).
· Gobierno de Murcia:
- Ayudas para la construcción y equipamientos de viveros de empresas para mujeres (desde 2005).
- Subvenciones para fomentar la iniciativa empresarial de mujeres(2004).

En cambio, en la Comunidad de Madrid la diversidad de acciones para fomentar el empleo femenino es bastante diferente, quizás por ser la Comunidad Autónoma más generadora potencial de empleo en el territorio nacional:
· Dirección General de la Mujer:
- Ayudas de fomento de proyectos empresariales desarrollados por mujeres que potencien la conciliación de la vida laboral y familiar (desde 2005).
- Medias de Fomento de Proyectos Empresariales generadores de empleo estable desarrollado por mujeres (desde 2003).
· Dirección General de Trabajo:
- Programa de fomento del empleo estable de mujeres de la Comunidad de Madrid.
- Ayudas por incorporación de desempleados/as como socios/as trabajadores/as o socio/a de trabajo a Cooperativa y Sociedades Laborales (desde 2004).
· Instituto Madrileño de Desarrollo (IMADE):
- Plan de innovación empresarial de la Comunidad de Madrid (desde 2002).

5. Conclusiones


A pesar del gran número de medios, actuaciones o promesas enumeradas para mejorar la situación laboral de las mujeres en España, lo cierto es que están mal difundidas, el proceso es complicado y muchas veces vienen demasiado tarde.

Por otro lado, "la gestión del desarrollo económico es incompleta y deficiente en la mayoría de las ciudades españolas. No están extendidas las políticas de desarrollo local, orientadas a la creación de ambiente productivo y de capacidad empresarial para dar respuesta a los mercados, peligrando las ventajas de muchas ciudades en materia tecnológica, de cualificación laboral y de organización social, por no responder suficientemente a la apertura de la economía". "Más bien las políticas específicas para las zonas retrasadas se estructuran como actuaciones reactivas a problemas sociales crecientes que como planteamientos globales de desarrollo" (Comité Hábitat Español, boletín 17).

Todo esto, resta oportunidades reales de empleo en las mujeres, que ya tienen de por sí una situación desventajosa, y tienen que recurrir al autoempleo, no por convicción en la mayoría de los casos, sino por necesidad. Por tanto, haría falta una política generadora de empleo más coordinada que fomente la identidad de la mujer como trabajadora tanto por cuenta propia como ajena y no cambiar, reducir o dificultar el acceso a los recursos.

 

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